LA SAL


LA SAL

 

La sal se compone de sodio y cloruro, dos minerales importantes para nuestra salud, pues tienen funciones claves en nuestro cuerpo.
Tanto el sodio como la sal se encuentran naturalmente en los alimentos como la leche, las carnes y ciertos tipos de vegetales.

El sodio se usa para añadirle sabor a alimentos como los panes, cereales y alimentos preparados, productos enlatados y congelados. También se usa para preservar algunos alimentos como: el queso, los embutidos y carnes ahumadas. Así que consumimos sodio, no sólo en los alimentos a los que se les ha añadido sal, sino que hay alimentos que naturalmente lo contienen.
La relación entre el sodio que usted come y la alta presión sanguínea es un poco confusa. Una persona con alta presión sanguínea responde de forma diferente a diferentes niveles de sodio. A las personas cuya presión sanguínea les aumenta cuando comen grandes cantidades de sal o disminuye cuando reducen el consumo de sal se les conoce como personas “sensibles a la sal”. Para estas personas es ideal tener una dieta baja en sodio para normalizar su presión. Eso sí, no hay forma de determinar si una persona podría desarrollar una alta presión sanguínea debido a un alto consumo de sodio.
Son muchos los factores asociados a la presión sanguínea alta: un historial familiar de hipertensión o alta presión sanguínea, el peso, la edad, la actividad física, el consumo de alcohol y otros factores dietéticos (el consumo de potasio, calcio, magnesio, sodio y fibras). Si su médico le sugiere disminuir su consumo de sal, usted debería consultar con una Nutrióloga, es el profesional que está debidamente preparado para diseñar un plan nutricional que sea adecuado en sodio, pero que a la vez le sea práctico y agradable a su paladar.
La presión sanguínea saludable optima es de 120/ 80 ó “120 sobre 80.” El primer número se refiere a la presión sistólica, cuando el corazón bombea la sangre. El segundo número se refiere a la presión diastólica, cuando el corazón se expande para llenarse de sangre. La presión sanguínea es la fuerza del fluido sanguíneo contra el interior de las paredes arteriales. La presión sanguínea aumenta cuando el corazón late más rápidamente o las arterias se estrechan.
Se recomienda que se no se consuman más de 2,400 mg. de sodio diarios. La mayoría de los norteamericanos actualmente consumen a diario alrededor de 4,000 mg de sodio. ¡Prácticamente consumimos el doble! Esto se debe en parte a que se ha aumentado el consumo de alimentos enlatados, pre-cocinados o listos para comer, los cuales son preservados con sodio. Ya no hay tanto tiempo para preparar alimentos como en el tiempo de nuestras abuelas. Hoy se vive una carrera en contra de las manecillas del reloj, pero aún así podemos hacer ajustes para comer saludablemente.
El mejor método para moderar su consumo de sodio es balancear tu selección de alimentos. Cuando comas un alimento con un alto contenido de sodio, combínalo o selecciona después un alimento con bajo contenido de sodio. Modera el tamaño de tus porciones. De esa forma, puedes disfrutar comiendo los alimentos que te gustan y mantener un plan alimenticio saludable.
A continuación te ofrezco algunos consejitos para moderar el consumo de sodio:
•    Selecciona de una amplia variedad de alimentos y asegúrate de incluir todos los grupos: carnes, cereales, al menos cinco porciones de frutas y vegetales todos los días, leche y una pequeña porción de grasa, preferiblemente aceite vegetal.
•    Aderece los alimentos con hierbas frescas, especias o jugo de limón para realzar su sabor.
•    Reduce gradualmente la sal al cocinar y hornear los alimentos. Use hierbas frescas o especias como cilantro, pimienta, ajo, cebolla, etc. Esto hará que no tengas que añadir tanta sal para realzar el sabor.
•    Pruebe los alimentos antes de ponerles sal.
•    Hoy día hay una amplia variedad de productos que son bajo o reducidos en sodio en el supermercado. Prefiéralos, pues con esto reducirás el nivel de sodio en la dieta.
•    Prefiere los vegetales frescos o congelados en vez de los enlatados, pues son más bajos en sodio.
•    Elimina salsas altas en sodio, cubitos concentrados de caldos de carnes, sazonadores, sal de ajo, jamón ahumado, adobos, embutidos, etc.
•    Prefiere carnes frescas a las enlatadas.
•    Recuerda que toda persona debe examinarse su presión sanguínea. Una presión sanguínea elevada causa daños a su riñón y a su corazón. Visite a su médico.

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