Aceptación de las experencias emocionales


Aceptación de experiencias emocionales

Las emociones forman parte de nuestra vida cotidiana, son constantes aunque varían según sean las circunstancias y las personas. El término “emoción” hace referencia a los sentimiento y pensamientos característicos, aquellos estados psicológicos y biológicos que generan  una variedad de tendencias para actuar.

 

Nuestras emociones están conectadas a las necesidades más esenciales. Nos alertan rápidamente sobre situaciones importantes para nuestro bienestar, nos preparan y nos guían en  situaciones importantes, para que podamos llevar a cabo acciones.

Las emociones se caracterizan por ser sensaciones de placer o displacer. Las positivas anticipan o sugieren acontecimientos agradables, por su lado las negativas se relacionan con las experiencias del dolor, el peligro, la culpa, el rencor y los miedos.

Las emociones pueden ser diversas:

  • Sorpresa
  • Tristeza
  • Ira
  • Asco
  • Desprecio
  • Miedo
  • Alegría
  • Aceptación

Las emociones tienen varias funciones:

  • Adaptativas. Las emociones facilitan la adaptación a los cambios del entorno. En las emociones no existen los términos ni “mala” ni “buena”. Cada emoción nos ayuda de manera única a estar preparados y a reaccionar ante una situación específica, ya que las emociones son adaptativas. En este sentido, el miedo, la rabia y todas las emociones específicas son emociones “buenas” porque, por ejemplo, el miedo facilita la protección y así sucesivamente.
  • Sociales. Las emociones también facilitan la adaptación a la sociedad, ya que nos ayudan a conocer el estado de ánimo de la gente, comunican sentimientos, regulan la expresión emocional de otros y proporcionan la interacción.
  • Motivacionales. Las emociones suelen estar acompañadas de motivaciones que activan u orientan tus acciones. Por ejemplo, la ira suele motivarnos a actuar de forma destructiva, mientras que la alegría te llevará a hacer conductas positivas.

Aceptar nuestras emociones

Hacer consciente la emoción que estamos sintiendo es el paso más importante para poder aceptarla. Una vez que sabemos lo que sentimos, podremos descubrir las necesidades que están causando dicha  emoción y podremos hacer algo para satisfacer la necesidad. Al hacerla consiente, seremos capaces de expresarla verbalmente, lo cual nos permitirá adaptarnos y actuar adecuadamente.

El ser consciente de tus emociones es identificar cómo te sientes acerca de ellas al momento de que te das cuenta. Una vez que sientas tu emoción,  su expresión verbal se hará más fácil. Hacer conciencia de nuestras emociones nos ayudar  a acceder, tolerar, regular y aceptar nuestras emociones.

La aceptación de la experiencia emocional, es el primer paso para darse cuenta. Una vez aceptada la emoción, en vez de haber sido evitada,  podremos utilizarla.  El aceptar y tomar conciencia de las emociones nos ayudará a identificar el objetivo, necesidad y preocupación del por qué estamos teniendo estas emociones.

Estrategias para manejar tus emociones

Es importante tener autocontrol de nuestras emociones, poder soportar las tormentas emocionales y  no ser esclavos de ellas, es decir debemos tener un equilibrio y no simplemente  eliminarlas. Las emociones son instantáneas en la gente, sin embrago estas pueden controlarse. Goleman autor de la Inteligencia  Emocional,  plantea algunas estrategias para manejar estados que pueden alterar la tranquilidad mental, algunas de ellas son:

  • Serenarse. Cada emoción fuerte tiene su origen y su impulso, manejar los impulsos resulta necesario si se busca estar en armonía. Una competencia emocional importante es que los individuos aprendan a moderar su propio sentimiento. Es decir, dominar la capacidad de recuperarse rápidamente del desequilibrio originado por una emoción. Es importante recordar que la capacidad de escuchar, pensar y hablar, se puede perder durante una emoción fuerte, de ahí serenarse debe ser el siguiente paso.
  • La  desintoxicante charla con uno mismo. Se refiere a  expresar todo lo que sentimos sin que necesariamente esté alguien enfrente, es una de las formas más prácticas de distanciarse ante las situaciones que no permitan adquirir una claridad mental. Esto te ayudará a vivir una vida más tranquila.
  • Escuchar y hablar sin estar a la defensiva. El hecho de darle la oportunidad al otro de que se exprese sin ser interrumpido o descalificado, contribuye a la unión de la gente. Incluso en una discusión se puede hacer el esfuerzo de escuchar más allá de la ira al oír y  responder al intento de otro por contentarse.