Los ayudantes de Camila


“Los ayudantes de Camila”


Había una vez, una niña llamada Camila. Ella era una niña muy bonita e inteligente, con ojos grandes y cabello color miel. Un día muy temprano por la mañana, Camila se despertó para ir a la escuela. Cuando de pronto, sentía su cuerpo caliente y un gran dolor de cabeza… y aparte… ¡tenía comezón por todo el cuerpo! Le dolía tanto su cabeza, que llamó a su mamá… que al llegar a su cuarto, se sorprendió de que Camila tuviera puntitos rojos por todo el cuerpo, eran ronchitas de un virus que se llama “Varicela”. Le tomó la temperatura y el termómetro marcaba muy alto, por lo que llamó al doctor y este le pidió que fuera a consultar para revisarla.

Camila no tenía miedo de ir al doctor, a ella siempre le llamaba mucho la atención cómo él podía curar a todos los niños que estaban enfermos para que pudieran jugar nuevamente con sus amigos e ir a la escuela.

Efectivamente, el doctor de Camila concluyó que al cuerpo de la niña habían entrado unos villanos, que le estaban provocando que tuviera esos puntitos rojos por todo su cuerpo… Pero el doctor tenía la solución, Camila tenía dentro de su cuerpo unos superhéroes que estaban débiles, lo único que necesitaba era enviarles refuerzos a través de una sustancia llamada “medicina”, para que pudieran tener de vuelta sus súper poderes y atacar a todos esos villanos que se portaban mal dentro de su cuerpo, así Camila podría sentirse bien nuevamente.

El doctor le pidió a su mamá que le diera los refuerzos a los superhéroes, y le escribió en un papel el nombre de la medicina que más les gustaba a ellos para que pudieran trabajar mejor. Además, le pidió que Camila se quedara en casa por 3 días para que pudiera descansar y vigilar que los superhéroes estuvieran trabajando bien.

Conforme los días pasaban, Camila se sentía mucho mejor. El dolor de cabeza había desaparecido, las ronchitas poco a poco comenzaban a desaparecer porque sus amigos superhéroes estaban haciendo muy bien su trabajo. Cuando se sintió mejor, pudo regresar a su escuela y ver de nuevo  sus amigos que tanto la extrañaban. Y finalmente, Camila estuvo muy contenta y agradecida con su mamá y con el doctor, pero más que nada… muy orgullosa de  sus superhéroes que completaron la misión.

FIN

Para que los superhéroes tengan siempre refuerzos, y no tengan que recurrir a las medicinas, necesitan alimentarse de vitaminas y minerales que se encuentran en las verduras y frutas. No permitas que tus superhéroes se debiliten, aliméntalos sanamente comiendo al menos  5 verduras o frutas al día.

¡Juntos por una mejor salud y alimentación!

DIF Nuevo León

*Busca tu dibujo imprimible para iluminar en la sección Juega y aprende.