Ocho horas al día


“Ocho horas al día para estar lleno de energía”


Hola, soy Leo. ¿Te acuerdas de la historia que te platiqué sobre mi vida en el fútbol? ¡Qué bien! Hoy tengo algo interesante que contarte… sucedió también en mi equipo.

Todo comenzó en el entrenamiento, era un jueves por la tarde… que por cierto fue día muy soleado. Todos los del equipo nos preparábamos para realizar los ejercicios de estiramiento, cuando de pronto, a lo lejos, vimos a Víctor… el defensa estrella del equipo.

Teníamos varias semanas de notar algo extraño en él, algo diferente… Se cansaba muy rápido, bostezaba todo el entrenamiento y no era tan animado como siempre. ¡Queríamos saber qué era lo que estaba pasando!

Un buen día, después de la práctica, todos los del equipo nos reunimos a platicar con el entrenador. Nos hizo varias preguntas y nosotros contestábamos levantando la mano. Nos preguntaba quién comía verduras y frutas, quién hacía sus tareas a tiempo, quién ayudaba en los quehaceres del hogar… pero de pronto preguntó algo que nos extrañó mucho… ¿quién dormía 8 horas al día?

Todos nos quedamos viendo entre nosotros con la mano en el aire, y notamos que sólo Víctor no la levantó. El entrenador le preguntó por qué no dormía bien, y Víctor le respondió que no conseguía dormir 8 horas, porque no terminaba sus tareas a tiempo, y tenía que despertarse muy temprano para llegar a la escuela. El entrenador le recomendó que tratara de organizar mejor sus horarios para que no descuidara su descanso, porque podría afectar su desempeño en la escuela y en el equipo.

Me acerqué con mi amigo después de la charla, y me comentó que no conseguía terminar sus tareas por estar jugando a los videojuegos y viendo televisión, y que cuando se acordaba de la tarea, ya era demasiado tarde. El ya estaba dándose cuenta de lo que hacía, y quería cambiar… deseaba descansar para poder jugar al 100%. Me pidió que si lo podía ayudar con sus tareas, y yo acepté.

Un día, después de la escuela, lo invité a mi casa a comer. Después de un descanso, comenzamos las tareas… nos habían encargado de matemáticas, ciencias y español. Decidimos comenzar por la de matemáticas seguida de la de ciencias, no tardamos mucho porque estábamos muy concentrados. Al terminarlas, nos dimos un descanso de 30 minutos para ver nuestro programa de televisión favorito, y después continuamos con la tarea de español. Una vez que terminamos todo, teníamos mucho tiempo para jugar.

Víctor no podía creer cómo fue que nos quedó tanto tiempo libre. Se dio cuenta que lo podía hacer, estaba convencido de que lo quería lograr. Poco a poco, fue cambiando sus horarios, y cada vez tenía más tiempo y podía dormir mejor. Estaba feliz de que en sus clases estaba teniendo mejores calificaciones y en los entrenamientos conseguía evitar cada vez más tiros a gol. En el salón, ponía más atención y no tenía sueño entre clases.

Víctor y yo, compartimos la misma pasión al fútbol, y me dio mucho gusto poder ayudarlo para que pudiera organizar mejor su día y tuviéramos mejores resultados en la escuela y en el equipo. Volvió a ser el mismo de antes, entregando todo en el salón y en la cancha.

Fin.

Dormir 8 horas al día, hace que estés lleno de energía. Tu cuerpo necesita descansar, para poder estudiar y jugar. ¡Inténtalo!

¡Juntos por una mejor salud y alimentación! DIF Nuevo León

*Busca tu dibujo imprimible para colorear en la sección Juega y aprende.