Como mantener la rutina de ejercicios


Cómo mantener la rutina de ejercicios

Si uno de sus propósitos es hacer deporte, disciplina y paciencia son fundamentales.

Ya sea por bajar esos kilos de más o porque por fin les caló eso de que hay que hacer ejercicio por lo menos tres veces a la semana para tener una buena salud, o porque el estrés diario los lleva a buscar una actividad que los relaje.

Y para no perder el impulso, muchos llegan de sus vacaciones con el firme propósito de inscribirse en el gimnasio o comenzar una rutina por cuenta propia.

Mantener el impulso del requiere esfuerzo, paciencia y disciplina para no tirar la toalla.

Lo siguiente, antes de arrancar, es tener una valoración médica para saber qué tipo de ejercicio conviene más a una persona de acuerdo con sus objetivos (perder peso, mantenimiento físico, etc.) y condición física (presión arterial, estado físico, si tiene o no problemas articulares, etc.).

“Establece una hora en la cual te vas a dedicar ese tiempo. Esto facilita que nada se interponga en tu rutina y que logres realizar todas las tareas diarias. Escribe tu sesión de ejercicios en un calendario”

Ser realistas es vital, porque muchos llegan con la idea de obtener resultados rápidos. “Hay que tener en cuenta que, si se viene de una vida sedentaria, lo primero es acondicionar el organismo antes que comenzar a quemar grasa o a tonificar”

Pero no se desanime. En ese proceso también se van perdiendo calorías. Por la mayor demanda física, el cuerpo comienza a utilizar esa grasa acumulada para compensar el esfuerzo que se está haciendo.

Así que, antes de lanzarse a correr una maratón diaria, es mejor comenzar con suavidad.Tanto si va al gimnasio o a salir al parque a hacer ejercicio, es importante hacer calentamiento, que no es otra cosa que avisarle al cuerpo lo que va a hacer. Luego, caminar un rato rápido y trotar.

Si está haciendo ejercicio por primera vez o después de un largo periodo de sedentarismo, lo mejor es trotar, no correr, media hora todos los días. Luego, si se quiere bajar abdomen, hacer una serie de abdominales, siempre apretando los músculos del estómago (metiendo barriga, como se dice popularmente). El ejercicio aeróbico (caminar, trotar, correr, hacer bicicleta) debe complementarse con algo de tonificación para no perder flacidez al bajar de peso. Y para esto recomienda las flexiones de pecho y las sentadillas para la cola, entre otros.

Coma antes y después de la actividad física

La alimentación es fundamental, no hay que quitar ningún grupo de alimentos (carbohidratos, proteínas y grasas), sino equilibrar su consumo. Lo ideal es que una persona, al día, ingiera 50 por ciento de calorías en carbohidratos, 20 en proteínas y 30 en grasas. Y no salga a hacer ejercicio con el estómago vacío. Si lo hace temprano, antes del desayuno, se recomienda ingerir algo de proteína o un carbohidrato. Si prefiere desayunar, debe esperar una hora para empezar. Si hace ejercicio por la noche, lo mismo: algo antes de comenzar y comer media hora después de haber terminado.

Las prendas de vestir son más que básicas

Para hacer ejercicio no se necesita más que una camiseta, un pantalón y unos tenis. Sin embargo, no son prendas que se deban comprar a la ligera.

Por ejemplo, no es lo mismo unos tenis para trotar que unos para ir al gimnasio. Para escogerlos influye el peso de la persona y el tipo de pie y pisada que tiene. Cuando caminas o trotas, se triplica el peso del cuerpo sobre los talones y rodillas, y ese impacto puede generar dolores. Así, si va a correr o caminar, necesita tenis con buena amortiguación, y para ello, los hay con sistemas de espuma o de cámara de aire. La suela deber ser resistente a la calle, y el zapato debe tener algo de rigidez en su estructura. Los tenis también deben tener buena entrada y salida de aire (ventilación) para evitar infecciones y bacterias.

En cuanto a la ropa, se aconseja el uso de prendas de algodón porque absorben el líquido y lo encapsulan, por lo que permanecen húmedas. El mercado ha desarrollado telas inteligentes, que son más ligeras, que transpiran (ayudan a mantener una mejor temperatura corporal), que son planas, para evitar roces con las costuras, y que se ajustan bien según el tipo de actividad para dar mayor comodidad.